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miércoles, 25 de enero de 2017

INAGURADA LA CUMBRE DE LA CELAC

Este nuevo encuentro sugiere la persistencia de la región por consolidar un espacio de discusión de temas sensibles para los países al sur del Río Grande, en el que se tienen en cuenta las voces de países históricamente aislados de las decisiones continentales

Con muchos temas a tratar y muchos desafíos para fortalecer la unidad latinoamericana en medio de la diversidad, ayer martes 24 comenzó en República Dominicana la V Cumbre de Jefes de Estado de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC). Construir los consensos en esta comunidad de países con gobiernos con orientaciones muy heterogéneas resulta un gran logro y permite continuar en la senda trazada desde el 2010 cuando la CELAC fue constituida como un foro de unidad. 

Este nuevo encuentro sugiere la persistencia de la región por consolidar un espacio de discusión de temas sensibles para los países al sur del Río Grande, en el que se tienen en cuenta las voces de países históricamente aislados de las decisiones continentales. Como antecedente, el 27 de enero de 2016 se llevó a cabo en Ecuador la IV Cumbre de jefes de Estado de CELAC. En ese momento, los objetivos fundamentales fueron dos: impulsar la integración regional y enfrentar la inequidad. En esta cumbre, Ecuador entregó la presidencia pro tempore a República Dominicana. La Declaratoria de Quito firmada en dicha oportunidad, contenía 20 puntos. 

Entre los más importantes resaltan: la seguridad alimentaria, la devolución de Guantánamo a la República de Cuba, la necesidad de poner fin al bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, la protección de migrantes de América Latina y el Caribe, la lucha contra la corrupción, la restructuración de la deuda soberana y el apoyo al proceso de paz en Colombia. 

Por su parte, el Plan de Acción para 2016 contenía entre sus temas fundamentales: la seguridad alimentaria y la erradicación del hambre y la pobreza, el fomento de la agricultura familiar, la prevención y la lucha contra la corrupción, la promoción de la equidad, igualdad y empoderamiento de la mujer, las migraciones, el problema mundial de las drogas, el Plan de Acción para el decenio de los Afrodescendientes Latinoamericanos y Caribeños, y temas tales como educación, trabajo, ciencia, tecnología e innovación, cultura y diálogo entre culturas, desarrollo sostenible, medio ambiente, cambio climático. 

 Posterior a ese encuentro, en abril de 2016 se desarrolló el cónclave de cancilleres donde se dio a conocer la agenda de trabajo durante la presidencia de República Dominicana. En materia de relaciones con socios extra regionales, durante el mes de octubre, tuvo lugar la Cumbre de cancilleres de CELAC y la Unión Europea. En esa oportunidad, se estableció la necesidad de contar con una mayor cooperación en lo que respecta a los asuntos fiscales. Además la declaración de Santo Domingo, establece la necesidad de otorgar mayor impulso a la asociación económica entre las dos regiones e intensificar las relaciones de cara al financiamiento para el desarrollo y el cambio climático[1]. 

Días pasados, en la IV Reunión del Grupo de Trabajo de Cooperación Internacional de la CELAC, República Dominicana estableció cuatro temas fundamentales en la agenda: la necesidad de definir la política de cooperación de la CELAC; el diseño de una plataforma para la recopilación de capacidades y fortalezas de los Estados en gestión pública; la financiación y el proceso de graduación de los países de renta media y la revisión y actualización de las prioridades de cooperación al desarrollo con Haití. 

En el actual panorama latinoamericano, la correlación de fuerzas dificulta el establecimiento de consensos con miras a una agenda integracionista. No es un dato menor que los presidentes Michel Temer (Brasil), Mauricio Macri (Argentina) y la presidenta Michelle Bachelet (Chile) estarán ausentes, indicio del fuerte giro de timón orientado hacia relaciones extra regionales, dejando en un segundo plano las relaciones a nivel latinoamericano[2]. A lo que habría que sumar el cambio en la geopolítica mundial tras la asunción de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. 

 A la cumbre asistirán los jefes de Estado de al menos 13 países de la región, entre los que se destacan los presidentes de Cuba Raúl Castro, de Venezuela Nicolás Maduro, de Colombia Juan Manuel Santos, de México Enrique Peña Nieto, de Ecuador Rafael Correa, entre otros. Lo cual significa que se mantiene el interés por el encuentro y envía un mensaje a los presidentes que deliberadamente decidieron no acudir a la cita, mostrando que la región debe estar unida ante “enigmas” como ha llamado el Secretario General de la Unasur, Ernesto Samper, a las relaciones norte-sur en el mandato del presidente de los Estados Unidos Donald Trump. 

Entre los temas a tratar en la V Cumbre se encuentra el reclamo del fin del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba, lo relativo a la seguridad alimentaria, los problemas de la migración y desarrollo y la problemática de las drogas. El evento concluirá con la Declaración Política de Punta Cana, donde se espera que se incluyan dichas problemáticas que ya han sido abordados en cumbres anteriores, pero que en esta ocasión deberán ser planteados en virtud de un escenario regional muy diferente al de años previos. En este contexto, la CELAC deberá reafirmarse como organismo regional de identidad plenamente latinoamericana, enfrentando los múltiples desafíos de la región sin descuidar los valiosos avances en términos de soberanía y unidad regional alcanzados en las últimas décadas en tanto base esencial para el desarrollo de sociedades más justas e inclusivas. 

Por: Maria Florencia Pagliarone  Celag/TS

Fuente: Agencias  Prensa   PM  PI  RMP  TSV  MFP AIP
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