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lunes, 25 de enero de 2016

GRECIA...DOCUMENTAL "TRES MANERAS DE SOBREVIVIR A GRECIA"

Grecia: Reinventarse para sobrevivir es el documental destacado esta semana en Docs Barcelona. Tres maneras de sobrevivir a Grecia.

Entrevistamos a su directora Elena Zervopoulou: “En Grecia el potencial, las oportunidades y el futuro de toda una generación han sido sacrificados” Se parece a meter a un animal en una olla para cocerlo. Si el agua hierve, el animal chillará e intentará escapar. Si lo metes en agua fría y vas subiendo la temperatura, es posible que se cocine sin darse cuenta. Así es la crisis griega retratada por Elena Zervopoulou, en Grecia: Reinventarse para sobrevivir, que se estrena esta semana en Docs Barcelona: un retrato de cómo viven y sobreviven tres personas a la situación económica, social y política en Grecia durante 2013. 

Tenemos a Giorgos, un sin techo que tras sufrir los efectos de la depresión económica, lucha para reconstruir su vida; también está, Ilias, que se implica en el grupo de activistas del “movimiento de la patata” para hacer frente a las grandes cadenas de alimentación a través de la solidaridad y la democracia directa; por su lado, Grigoris se va de la ciudad con su familia para buscar una vida mejor en el campo. 

ENTREVISTA a Elena Zervopoulou 

 ¿Puede la ciudadanía cambiar lo que le rodea? ¿Hasta qué punto es la crisis un punto y aparte existencial en la vida de estas personas? Hablamos con Elena Zervopoulou sobre su película. ¿Cómo cree que es el relato que se ha hecho desde los medios internacionales sobre Grecia y su crisis? 

Por desgracia los medios de comunicación internacionales, al contrario que los independientes, no dan la verdadera imagen de la experiencia griega y con frecuencia falta de información sobre hechos económicos y una explicación real de lo que sucede. Hasta ahora los griegos quedaban atrapados en prejuicios con respecto a lo que son dependiendo de las políticas internas de cada país. A menudo aparecen como víctimas culpables, perezosos e irresponsables o como seres pasivos que debían ser “castigados” para “aprender la lección” y así aplicar las instrucciones de la troika, consideradas como las mejores soluciones. 

¡Pocos medios mostraron que Grecia fue un cruel experimento económico y social para aplicar políticas de austeridad! Afortunadamente en el sur de Europa hay más sensibilidad y solidaridad ya que se comparten experiencias similares. Después de cinco años de medidas de austeridad, el FMI finalmente admite que la deuda griega es insostenible y que la mayoría de las medidas impuestas por la troika sólo hundirán a Grecia en un callejón sin salida, y que estas son inadecuadas para cualquier país miembro de la zona euro. Pero incluso esto último no ha sido expuesto adecuadamente en los medios internacionales. 

 ¿Cree que hay paralelismos con el caso español? 

Por lo que le llega al pueblo griego, las principales similitudes compartidas con españoles es la alta tasa de desempleo, especialmente entre los jóvenes. Además, el gran problema de los desalojos en España también aparecerá en Grecia este 2016, como resultado de las medidas impuestas en la última resolución que ya no permite al Estado proteger a sus ciudadanos endeudados. Los griegos desempleados o sin medios de subsistencia que no puedan pagar sus hipotecas están amenazados por desalojo y por lo tanto aumentará el número actual de personas sin hogar debido a la crisis. El movimiento de los indignados acercó a nuestras dos sociedades y sucedió algo maravilloso: la gente empezó a rechazar masivamente los viejos partidos políticos tradicionales que habían creado los problemas sociales y económicos que condujeron a la crisis. 

Muchas iniciativas sociales nacieron entonces, y los movimientos ciudadanos adquirieron un poder considerable, lo que demuestra la voluntad del pueblo para cambiar las cosas. Podemos y Ciudadanos surgieron en España, Movimiento 5 Estrellas en Italia y Syriza, anteriormente considerado un “partido de izquierda sin corromper” prevaleció y ahora gobierna Grecia. Desde entonces, en Grecia hay un fuerte sentimiento de solidaridad hacia España. Los griegos siguen de cerca cómo reacciona la gente en España y cómo los ciudadanos y movimientos políticos anti-austeridad evolucionan en ambos países.  

Su documental trata la participación ciudadana activa, que debería guiar a los políticos y no al revés. 

Los griegos se sienten engañados por la política convencional. La sociedad civil ya no está dispuesta a esperar a que el cambio venga de la clase política corrupta, que ha fracasado. Por el contrario, un número creciente de ciudadanos toma medidas y trata de cambiar su propio destino y, por extensión, la comunidad en que viven. De hecho, desde el comienzo de la crisis, las redes de solidaridad y los grupos autoorganizados de ciudadanos han surgido de manera exponencial en toda Grecia como respuesta creativa a las políticas de austeridad. 

Estos grupos no tienen identidad clara, ni estatuto jurídico formal, no tienen presidentes ni organismos de administración, no reciben financiación, sólo donaciones en especie y toman decisiones en conjunto sobre la base de las asambleas públicas. Se han convertidode alguna manera en los expertos de base, a pie de calle, a menudo dando soluciones de emergencia a las necesidades básicas de las personas frente a un estado ausente. Mi película nos muestra a uno de los grupos ciudadanos más “exitosos” en Grecia (en Katerini) desde el comienzo de la crisis, ya que sus actividades afectan a la sociedad en su conjunto, desafiando la cadena comercial de suministro de alimentos y dejando ver la práctica de la solidaridad y la democracia directa.

 De hecho, muchas de las iniciativas de estos grupos han hecho de su ciudad un laboratorio para una nueva Grecia “diseñada” por sus propios ciudadanos. Estas historias han inspirado a grupos similares de otros países europeos. Por ejemplo, a Ilias, uno de los protagonistas, se le ha solicitado en repetidas ocasiones que comparta conocimiento y “buenas prácticas” del movimiento “sin intermediarios” en la distribución de alimentos. Las sinergias se multiplican a nivel nacional en Grecia. Los tres casos tratan tres maneras de lidiar con la crisis: el que se paralizó al inicio, el que decidió rodearla y el que la enfrentó de cara. Las tres se dan como válidas en la película. 

Es interesante que te parezca que los personajes hacen frente a la crisis de manera diferente, mientras que para mí el elemento común predominante es que todos ellos decidieron cambiar. Pero de alguna manera reflejan la reacción de la gente a nuestro alrededor. En los últimos años, los griegos han pasado por una serie de golpes que conllevan desesperación, miedo, ira, sin perspectiva clara para su futuro. Por desgracia, muchos se atascan en la pasividad, no son capaces de procesar las pérdidas en su situación financiera y social, la pérdida de confort, de bienes y su incapacidad de satisfacer las necesidades básicas: alimentación, vivienda, atención médica. 

La depresión se ha vuelto muy común y las tasas de suicidio han aumentado enormemente. Sin embargo, algunos como Giorgos en mi película, logran superar este reto y salir de esta situación de otra manera. Grigoris trató de encontrar mejores condiciones de vida, reinventarse a sí mismo y cambiar su estilo de vida. En realidad no evitó la crisis, ya que también está presente en el campo -dónde va después de dejar la ciudad- sino que se enfrentó a nuevos desafíos y dificultades. Sin embargo, un número creciente jóvenes e incluso griegos de mediana edad, en vista de la falta de oportunidades y la incertidumbre sobre su futuro, optan por evitar la crisis griega y emigrar en busca de un futuro mejor en el extranjero. Más de seis mil médicos se vieron obligados a emigrar, principalmente a Alemania y Gran Bretaña. 

 ¿Qué reacciones obtuvo el documental en su país? 

Las reacciones fueron variadas pero llevaron principalmente a debates interesantes, sensibilización y fomentar las iniciativas ciudadanas y el cambio. Había gente que estaba profundamente conmovida, más sorprendida por la grandeza de los esfuerzos y las actividades del grupo activo de Pieria, que aparecen muy poco en medios de comunicación. Los grupos de ciudadanos se empeñaron en mostrarla en todos los barrios, en los cineclubs, dónde fuera. Tras estar en canales de televisión por toda Europa y en festivales internacionales, finalmente se emitirá en la televisión griega.  

¿Cumplen trabajos como este el papel que no cumplen los medios de comunicación? 

Creo que este tipo de puntos de vista deberían estar más presente en los medios de comunicación, ya que puede reforzar el sentimiento de solidaridad entre los ciudadanos decepcionados, mostrar que hay posibilidades de cambio. Por desgracia, los medios de comunicación rara vez muestran más allá de la noticia inicial, y en todo caso refuerzan la exasperación de la gente en lugar de proponer alternativas. Sólo los medios digitales que uno encuentra a partir de las redes sociales parecen estar más abiertos a las noticias alternativas y a otros puntos de vista.  

¿Qué opinión le merece el nuevo movimiento político de Yanis Varoufakis? 

 Me parece que se trata de una iniciativa alentadora que podría abrir el camino a una dinamización en Europa que represente más de sus ciudadanos. Su intención parece estar alineada con los nuevos movimientos de sensibilización y de empoderamiento ciudadanos que emergen en Europa. De hecho, también es necesaria una mayor transparencia en los procesos democráticos, las reformas y la elaboración de políticas innovadoras en las instituciones europeas. 

Europa necesita restaurar su credibilidad, sus compromisos sociales y para inspirar y unir de nuevo a sus ciudadanos. Espero que este movimiento contribuya a poner de nuevo en el punto de mira a los ciudadanos europeos, en lugar de los intereses financieros. ¿Cómo ve el futuro inmediato de Grecia? Hay mucha incertidumbre. Se ha demostrado ahora que la sostenibilidad de la deuda y el crecimiento económico no pueden ser alcanzados por políticas de austeridad acumulativas. Lo que se ha hecho evidente y aún resulta difícil de aceptar, es que el potencial, las oportunidades y el futuro de toda una generación han sido sacrificados. Será muy difícil que superemos esta profunda crisis humanitaria y económica, incluso durante la próxima década. 

La crisis económica está empeorando después de la tercera ronda de resoluciones, y las medidas de austeridad resultan insoportables. Como Grecia se ha transformado en una compuerta para los refugiados que entran en Europa, el país tampoco es una prioridad para la agenda europea. A pesar de la esperanza que el gobierno de Syriza trajo al principio, a pesar de sus buenas intenciones y esfuerzos para corregir muchos “viejos errores”, ¿cuánto pueden realmente hacer cuando se ven atrapados entre las medidas de austeridad impuestas y las reacciones de la gente a éstas? Si no fuera por las iniciativas ciudadanas que muestran el camino, ayudando donde falla el estado, muchos griegos estarían en condiciones aún más dramáticas. 

 El documental trabaja la idea de que son las personas las que pueden modificar la realidad. ¿Cómo valora las iniciativas ciudadanas que surgen en la Europa del sur para realizar estos cambios? Los ciudadanos de otros países europeos, especialmente en el sur, están compartiendo cada vez más experiencias y buscan nuevas soluciones de abajo hacia arriba. Se dan cuenta de que el cambio sólo vendrá a través de procesos participativos y voluntarios. Fomentar el cambio social a través de la solidaridad y el activismo ciudadano se está convirtiendo en una tendencia esperanzadora, no sólo en Grecia, sino también en otras sociedades europeas donde los ciudadanos se acercan hacia una visión más práctica, humana y social de Europa. 

 De hecho, este tipo de iniciativas ha dado a luz a nuevos movimientos ciudadanos políticos en España, Italia y Grecia. Todavía hay mucho por hacer y se necesita tiempo, pero los ciudadanos europeos deben seguir trabajando para formar un cuerpo europeo democrático más saludable de ciudadanos capaces de presionar a las viejas tendencias políticas conservadoras y nacionalistas dentro de sus propios países y también a las instituciones europeas. Esperemos que el activismo y la solidaridad sustituya a todo lo que nos ha llevado a un callejón sin salida y deje de gobernar nuestros países, medios de comunicación y nuestras vidas.  

¿Cuales son los temas más urgentes que deberían tratar la no ficción y el documental? Se necesitan más documentales que abarquen asuntos sociales y de actualidad y que traten los temas internacionales dando perspectivas más humanas y alternativas, y que el público mayoritario pueda acceder a ellos. Los medios masivos de comunicación resultan conservadores, fomentan el aislamiento, lo que refuerza los prejuicios, los conflictos y la falta de información global, que en realidad refleja las políticas y los sentimientos más peligrosos en cada país y globalmente. Es necesario entender las diferencias y trabajar conjuntamente para actuar localmente y pensar globalmente. 

 ¿Cual es su próximo proyecto? Quiero mostrar sobre las cifras alarmantes que revelan el deterioro del estado de la salud pública en Grecia debido a las medidas económicas impuestas para garantizar el cumplimiento de la deuda pública. En el centro de la película hay un médico, una clínica social y la lucha para hacer frente a la catástrofe humanitaria y cómo cambiar las cosas desde abajo. 

Fuente:  Agencias  Prensa  LLU LR21U  PM  RMP  PI  AIP  
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